miércoles, junio 30, 2021

 

Teatro de cercanía (o microteatro o como quiera llamarse)

 Unos cuantos sitios:

www.microteatromadrid.es

www.teatrosolo.com

www.teatrosolo.com

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viernes, marzo 09, 2018

 

Nueva York, cenar con extraños



(Un texto de Idoya Noain en el suplemento dominical del Periódico de Aragón del 29 de marzo de 2015)

En la ciudad más poblada de Estados Unidos proliferan las plataformas que permiten cenar con extraños disfrutando de los menús de chefs profesionales e incluso aprender sus recetas. Una nueva y sabrosa iniciativa de economía compartida.

Hace cinco años, el autor, activista y periodista Michael Pollan escribió un pesimista artículo en The New York Times analizando un fenómeno bien nutrido de paradoja: conforme más éxito iban acumulando los canales y programas de televisión en los que la comida o los cocineros son protagonistas, menos tiempo pasaba la gente en la cocina. Un lustro después persiste la transición de fogones a sofás -un viaje con importantes motivos y efectos sociológicos, económicos y de salud- y un estudio reciente de un grupo que analiza patrones de alimentación en Estados Unidos ha revelado que menos del 60% de las cenas que se sirvieron el año pasado en los hogares del país han sido preparadas en casa, porcentaje enclenque si se compara con el 75% de 1984.

Nueva York se resiste a dejarse amargar por el pesimismo. Como en otras grandes ciudades del mundo, proliferan iniciativas de economía compartida centradas en la comida y tienen éxito plataformas como EatWith, VoulezVousDiner, Kitchensurfing o Feastly, que ofrecen la experiencia de cenar con extraños y degustar el trabajo de chefs profesionales o aficionados fuera de restaurantes. Muchos, no obstante, van más allá de sentarse a mesa puesta y las clases de cocina se han convertido también en una forma de saciar no solo el apetito literalmente entendido, sino otro hambre frecuente: el de conectar con la gente.

Reiko Nakamura, una artista japonesa, apasionada desde pequeña tanto por cocinar como por comer, empezó en el 2011 a ofrecer clases en su casa. Al año siguiente una amiga le habló de MeetUp, la red social que permite crear grupos unidos por intereses comunes, y estableció el suyo, por el que paga 15 dólares al mes. Desde entonces se han sumado a él más de 450 personas y muchas de ellas han pasado por alguna o varias de sus 64 clases, tres horas en las que por entre 30 y 50 dólares se aprende desde a hacer miso o shio-koji (la sal fermentada) hasta recetas caseras que rara vez se paladean en un restaurante.

Se aprende y se come lo aprendido y en la última de las clases (centrada en platos con sake kasu, el poso desechado en la producción del sake y fermentado), estuvieron Junying, una joven empleada en el sector nanciero; Iris, una chinovenezolana madre de dos hijos; Ray, que estudia un máster en matemáticas en la Universidad de Nueva York; Mike, un programador informático y Chiho, llegada de Japón para trabajar para la filial estadounidense de su compañía. Chiho añora la comida de su tierra pero, sobre todo, ansía conocer gente, un empeño no siempre fácil pese a estar en una ciudad de ocho millones de habitantes. Hacerlo mientras se marina el pescado, se prepara el dulce, se trocean los vegetales o compartiendo la mesa tiene más sabor. Buen provecho.

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jueves, julio 28, 2016

 

Listas de pendientes para viajeros impenitentes



(Sacado de un artículo del suplemento dominical del Periódico de Aragón)

- La liguilla de tercera para los viajeros: los 193 países registrados en la ONU

Además, hay siete “listas” oficiosas:
- La lista del Travelers’ Century Club (TCC) incluye 324 territorios
- Según la MTP (Most Travelled people) el mundo se compone de 875 países
- The Best Travelled (TBT) tiene 1.281 destinos por visitar.
- El Shea International Standards Organization (SISO) es la versión del californiano Jeff Shea de los estándares internacionales ISO. Hay 3.978 territorios que tachar.
- Y aún quedan dos listas más: los catorce territorios extra de Guinness
- Y el catálogo de los más de mil patrimonios de la humanidad de la Unesco.
- Por último, el Traveler’s Exploit Club (TEC) incluye 222 hazañas por marcar.

¿De verdad no sabemos dónde ir en vacaciones? J

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miércoles, junio 15, 2016

 

Mercados, no solamente para comprar



(Un texto de Miguel Ángel Bargueño en el suplemento dominical del Periódico de Aragón del 14 de diciembre de 2014)

Ya sea para comprar el género para la cena o hacer un alto en el camino en medio de una jornada de compras, los mercados “gourmet” son una opción segura estas fiestas. Una tendencia gastronómica que se está multiplicando por todo el país.

En estas fechas, no solo los centros comerciales y los restaurantes de cenas de empresa se pondrán hasta la bandera. Los mercados “gourmet”, ese ingenio gastronómico de reciente implantación -alguno, como el de Sevilla, lleva abierto menos de un mes-, colmarán también las expectativas de los amantes del espíritu navideño.

Estos mercados de productos delicatessen se han convertido, de un tiempo a esta parte, en una nueva forma de esparcimiento adulto y sibarita: son locales donde se puede quedar con los amigos para tomar un vino o cenar de tapas y, al mismo tiempo, comprar para consumir en casa cualquiera de las delicias que en ellos se exponen. Desde que en el 2009 se inauguró en Madrid el nuevo mercado de San Miguel, y en Barcelona el mítico mercado de la Boquería empezó a hacer hueco a una clientela joven y exigente atraída por la calidad de sus viandas, la corriente se ha ido extendiendo por todo el país, hasta el punto de que no hay capital de provincia que no quiera tener el suyo.

El mercado de San Miguel (plaza de San Miguel, s/n), en Madrid, fue, efectivamente, el desencadenante de esta fiebre “gourmet”. Y la referencia en la que, cinco años después de su exitosa remodelación, los nuevos establecimientos de otros puntos de la geografía tienden a fijarse. El de San Miguel es un mercado especial por varios motivos: ocupa un edificio histórico, peculiar (de vidrio y armadura de hierro fundido), inaugurado como mercado de abastos en 1916 y que, pese a todo, vivió discretamente en la zona más castiza de Madrid por la que, durante décadas, los turistas se cuidaban mucho de escoger por dónde pasar. Hoy, sin embargo, la cercanía de la plaza Mayor y el reivindicado Madrid de los Austrias propicia que no sea raro encontrarse con grupos de viajeros acaparando sus puestos o autobuses de touroperadores apostados en las inmediaciones.

Otro de los encantos de este recinto es su atmósfera. Ni siquiera su aceptada condición de atracción turística ha restado atractivo a este abigarrado rectángulo en el que se acumulan colores y aromas de una forma casi única. La mezcla abarca también el ambiente: la decoración retro es, a la vez, moderna, y en sus mostradores es fácil encontrar tanto especímenes hipster como matrimonios mayores del barrio que quieren darse un capricho.

Dada su ubicación, a escasos metros de importantes calles comerciales, el mercado de San Miguel es una buena opción para hacer un alto en el camino durante una ardua jornada de compras navideñas. Quien así lo decida, tendrá donde elegir. El puesto de ostras y champán de Daniel Sorlut, la impecable pescadería del señor Martín, la delegación del legendario restaurante Lhardy, el puesto de las catas de vino de Jerez (con audioguía incluida) o la quesería italiana son solo algunas de las propuestas que depara este renovado templo gastronómico. Pero Madrid ha sido la primera en copiarse a sí misma, y actualmente proliferan en la capital varios mercados gurmet de similares características. Solamente en las zonas de Chueca y Malasaña, a la distancia de un corto paseo entre uno y otro, funcionan los mercados de San Antón y San Ildefonso; este, en la concurridísima calle de Fuencarral, otro enclave estratégico en el mapa de las compras navideñas. El de San Antón, en Chueca (Augusto Figueroa, 24), inaugurado en el 2011 después de una larga y engorrosa remodelación, parece hecho a medida de un vecindario que gusta de vestir y comer a la última. Aprovecha el espacio de otro viejo mercado, y aunque su exterior no le animará a sacar la cámara de fotos (está forrado de un austero ladrillo visto), su interior no le decepcionará. Si busca materia prima de calidad para sus cenas familiares, quizá debería echar una ojeada a sus carnicerías, con ganaderías propias. Y para culminar el día, en la tercera planta se encuentra La Cocina de San Antón, un restaurante-terraza donde le prepararán a su gusto el producto adquirido en los puestos de abajo.

El de San Ildefonso (Fuencarral, 57), inspirado en los street markets de Londres o Nueva York, está más orientado al consumo in situ. Por ejemplo, la frutería vende productos de temporada ya cortados y servidos en cómodos recipientes de plástico; en el puesto de gambas, se las servirán en prácticos cucuruchos, cocinadas a su gusto, lo mismo que en la sección de frituras de pescado.

En Barcelona, la imagen de la Boquería, con su escudo en lo alto, tomada desde La Rambla, es foto obligada para todo turista que se precie. Inaugurado en 1840, este bullicioso mercado barcelonés -otro edificio singular- encabeza la lista de mercados de abastos de toda la vida que han sabido adaptarse a los gustos de una nueva clientela sin, por ello, perder su sabor. Sant Josep o la Boquería (Rambla, 91) es un escenario vibrante, un mercado de personajes, como Juanito, del Bar Pinotxo; no en vano muchos de sus tenderos llevan ahí prácticamente toda su vida (y, algunos, haciendo lo mismo que hacían sus padres y abuelos). La mezcla de lo clásico y lo innovador, lo callejero y lo esnob es brutal; no tiene parangón. Incluso aunque uno no tenga intención de comprar ni degustar nada, pasear por sus animadas callejuelas es un gozo.

Si logra traspasar la barrera de los zumos de frutas a un euro que hacen furor entre los sedientos excursionistas, descubrirá un género que no encontrará en ninguna otra parte. Lo de “gourmet”, aplicado a la Boquería, no tiene connotaciones fashion: sus productos, simple y llanamente, están a la altura de los paladares más exquisitos. Si acude con el carro de la compra, paradas como la charcutería La Masía o la tradicional pescadería Genaro (que sirve a más de 200 restaurantes de Catalunya) son apuestas seguras. En el terreno de las delicatessen, Petràs, especializado en setas, frutos del bosque, hierbas aromáticas y cervezas artesanas, y Organic Market, dedicado al producto ecológico, se llevan la palma.

Pero el apelativo “gourmet” en Barcelona no es exclusivo de la Boquería. El mercado de Santa Caterina, en el barrio Gótico (Av. Francesc Cambó, 16), es, en esencia, un mercado tradicional al que una vanguardista remodelación que duró ocho años ha convertido en un puntal del diseño: su ondulado techo multicolor, que apenas se insinúa a pie de calle, parece pensado para ser disfrutado en Google Earth. Circundado por apetecibles bares, esconde dentro agradables sorpresas de alto nivel, como una tienda de aceites con más de 200 variedades o espectaculares charcuterías. Más bohemio es el Mercat Princesa, en el Born (Flassaders, 21; detrás del Museo Picasso), erigido en un antiguo palacio XIV y concebido para sentarse tranquilamente a degustar un arroz, butifarras especiales (¡las hay hasta de gintónic y mojito!) o especialidades japonesas e indochinas. Asimismo, en el 24 del Passeig de Gràcia se encuentra El Nacional, un elegante megaespacio gastronómico de 2.600 m2 en el que coexisten cuatro barras y cuatro restaurantes consagrados a la cocina tradicional y el mejor producto fresco.

La reconversión de mercado de abastos en centro “gourmet” también se ha aplicado con éxito en San Sebastián. El mercado de San Martín (Loyola, s/n; frente a la catedral del Buen Pastor), renovado por completo en el 2005 (el mercado original databa de 1884), no solo propone un sinfín de delicias para los más glotones, sino que los jueves se ha convertido en el sitio de referencia para empezar la noche. Y todo gracias al gastro pote: la versión de diseño del pintxo pote, una tendencia en auge en muchos bares del País Vasco y Navarra y que permite consumir un pote (vino) y un pincho de mucho nivel a un precio cerrado y bastante asequible (aquí, además, con música en directo).

El pasado 25 de noviembre, la inauguración en Sevilla del mercado de la Lonja del Barranco fue seguida con gran expectación: los fotógrafos locales se arremolinaban en torno al alcalde, Juan Ignacio Zoido, y el mediático torero Francisco Rivera Ordóñez (uno de los promotores del proyecto, junto con el locutor radiofónico Carlos Herrera); un interés que revela lo importante que es para cualquier ciudad, hoy en día, un proyecto de esta envergadura.

El novísimo mercado sevillano cumple de la A a la Z todos los requisitos. Situado junto al puente de Triana (Arjona, 1), se levanta en unas emblemáticas naves diseñadas en 1861 nada menos que por Gustave Eiffel. Respeta escrupulosamente el equilibrio entre consumo en el interior y take away. La presencia de gente guapa, en Sevilla y con esos padrinos, está asegurada. Entre sus propuestas más originales figuran una amplia variedad de salmorejos, incluido el de tinta de calamar (negro, claro está), tortillas de huevos ecológicos (Échale Huevos a las Papas, se llama el local), una tienda de quesos internacionales o las suculentas hamburguesas de Peggy Sue’s Grill.

La Lonja del Barranco no es, sin embargo, el primer mercado de estas características en Andalucía. Se le adelantaron en Córdoba, donde en el 2013 abrió sus puertas el mercado Victoria. Una luminosa galería que luce, imponente, en los jardines de la Victoria, entre palmeras. Su oferta gastronómica es similar a la de otros mercados de renombre (comparte algunas franquicias con San Miguel) y su agenda de actividades es apretada: para esta misma mañana han organizado un taller de aperitivos saludables para la cena de Navidad. Va dirigido a niños de entre cinco y 12 años, pero seguramente dará más de una idea culinaria a los adultos.

También en Huelva y Granada cuentan con sus respectivos mercados. En la capital onubense presumen de El Muelle, un espacio gastronómico ubicado en el centro comercial Aqualón (Glorieta Norte, s/n), abierto el pasado abril y cuya cercanía a la ría ha inspirado una decoración marcadamente marinera. Más reciente (se presentó a principios de noviembre) es el mercado de San Agustín Gourmet, en Granada (Plaza de San Agustín, s/n); una versión rehabilitada de un mercado clásico que ha transformado su explanada de entrada en una apetecible terraza climatizada. El indudable atractivo de ese formato hace imparable su expansión.

En Toledo estrenaron el suyo en julio: San Agustín (Cuesta del Águila, 1 y 3) es un soberbio espacio de diseño vanguardista, con jardín vertical en su interior, que promueve sesiones de showcooking en directo y alberga el primer restaurante nipón de la ciudad. Estación Gourmet, en Valladolid (c/ Recondo, s/n, junto a la estación de ferrocarril), fomenta el tapeo mediante un “cheque degustación” que da derecho a consumir siete tapas entre docenas de sugerencias innovadoras (ojo al sushi de lechazo); en Tenerife cuentan desde octubre con el mercado de San Pablo, en La Laguna (Herradores, 59), donde se mezclan la gastronomía, la música, el arte… Y muchos otros calientan motores para el 2015: un buen momento, en definitiva, para los apasionados del buen comer.

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jueves, octubre 22, 2015

 

Cine al aire libre en Londres

Dos sitios para no perderse en la próxima visita -veraniega- a Londres:

Roof Top Film Club - http://www.rooftopfilmclub.com/
Estos también tienen filial en Nueva York. Básicamente son películas más o menos clásicas en algún tejado... ¡¡y en el precio entran los auriculares!!

Nomad cinema - http://www.whereisthenomad.com/
Estos ofrecen películas en sitios singulares...

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domingo, marzo 15, 2015

 

Una nueva forma de teatro



(Leído en un texto de Genoveva Casanova en la revista Mujer de Hoy del 15 de noviembre de 2014)

La maravillosa facultad de reinventarse que tiene el arte ha permitido nuevas estructuras teatrales, como Microteatro por dinero o La Casa de la portera, ambos en Madrid.

Microteatro es un local en donde pequeñas obras de teatro que sólo duran 15 minutos son representadas continuamente. Son salas muy pequeñas y cada mes se elige un tema central en el que los guiones deben estar inspirados.

Por su parte, la Casa de la portera se trata de una vivienda en un edificio del barrio de La Latina, transformado en espacio escénico para obras de gran formato.

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domingo, octubre 26, 2014

 

¿Buscando un sitio donde comer en ZgZ?

http://www.planogastronomicozaragoza.com/

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jueves, diciembre 26, 2013

 

Salas de teatro alternativo en Zaragoza



Teatro bicho – www.teatrobicho.com
C/Pilar Lorengar 14

Sala El Extintor – www.elextintor.com


espacioruga.blogspot.com

El teatro de la colmena – www.eltallerdeteatro.com


La fábrica de chocolate – karlosycarla.blogspot.com

Microteatro Zaragoza – microteatrozaragoza.wordpress.com

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