miércoles, abril 29, 2026

 

Drunk woman steals ferry and shouts “I’m Jack Sparrow”

(Ar article by Nick Burnham read on September 21st, 2012, on https://www.mby.com)

Alison Whelan took a joyride on the Dart Princess after two-day Lambrini bender.

A drunk woman stole a ferry and shouted “I’m Jack Sparrow” while she caused mayhem on the River Dart.

Alison Whelan had been drinking Lambrini and chewing hallucinogenic plants for two days before she embarked on an hour-long joyride aboard the 100-seat ferry Dart Princess (pictured above).

After untying the mooring ropes, Whelan and a friend bounced up the estuary “like a pinball machine” shouting “I’m a pirate”, according to eye witnesses.

Over 30 ambulance, police, coastguard and RNLI officers saw the ferry collide into a £70,000 fibreglass catamaran, Force Majeure, causing hundreds of pounds worth of damage and hit a moored vessel called Tomcat.

Torquay magistrates’ court heard that Whelan, “noticed the hotels getting a long way away” before dialling 999 and identifying herself as Jack Sparrow, the lead role in the Pirates of the Caribbean movie franchise.

According to a report in The Sun, Whelan said: “What are you going to do now? I believe this is out of your jurisdiction.”

The pair finally came to a stop in still water about a mile upstream where lifeboats arrived to ferry them back to the harbour.

Whelan was found guilty and sentenced to 122 days in jail.

 

 

Etiquetas:


jueves, abril 23, 2026

 

‘Sir, are you pregnant?’

 (Read on The Daily Telegraph on 11th August, 2024)

NHS X-ray operators have been told to ask men if they are pregnant before conducting scans, The Telegraph can reveal. Radiographers at multiple hospitals have been told they must check whether all patients aged 12 to 55 are pregnant, regardless of their sex, as part of inclusivity guidance. 

 

Etiquetas:


jueves, abril 16, 2026

 

La habitación de hotel más barata de España está en Ibiza y cuesta cero euros

 (Un texto de Ricardo Colmenero en El Mundo del 21 de julio de 2023)

Pasamos una noche en la Zero Suite del hotel Paradiso, el cuarto que convierte al huésped en obra de arte. Sólo dejan quedarse un día y ya hay lista de espera hasta 2024. "Se ha dado alguna situación, digamos... picante, pero es inevitable".

Un Gran Hermano exprés. Una pecera. Una jaula. Un zoo humano. Una exposición viviente. Un experimento científico. El turismo convertido en performance, y un tipo en pijama en la distracción del verano. La habitación más barata de Ibiza cuesta cero euros y se encuentra en la recepción de un cuatro estrellas con vistas a que tú seas las vistas. La única norma: sólo se puede pasar una noche al año. Ya hay lista de espera para el 2024.

No se puede decir que el Paradiso Art Hotel, en punta d'en Xinxó, al noroeste de la isla de Ibiza, no haga honor a su nombre. Inspirado en el Ocean Drive de Miami, todo lo que se ve es arte. Alberga exposiciones y un estudio de tatuaje para hacer las vacaciones literalmente inolvidables. Cada cabecero de sus 61 habitaciones está decorado con la obra original de un artista para contemplación exclusiva del cliente. A la habitación número 62 se la denomina Zero Suite, y el cliente es la obra original.

17:12 . Me registro en recepción dispuesto a pasar la noche. Un post del Instagram del hotel sonaba a exageración: "¿Cómo eres de valiente?". Como si tuviera algo de atractivo ver a alguien durmiendo. ¿Acaso uno no se duerme en un tren, o en la playa? Sin embargo, la visión exterior del cubículo da sentido al miedo escénico del Bernabéu, al carrito a merced de la montaña rusa, y ya contemplo el precipicio, la barandilla antes del puenting o el balconing, para lanzarme a la piscina de la indiscreción.

Para relajarme me pongo a pensar en aquel vídeo de 67 minutos de David Beckham durmiendo en un hotel de Madrid, que expuso en 2004 la National Portrait Gallery de Londres, pero no encuentro ni un sólo parecido con mi gesta.

Al otro lado del mostrador me recibe Samu. Normalmente hace las noches, lo que le convierte en el principal testigo de la Zero Suite.

-¿Y qué has visto aquí?

-De todo.

-¿Pero de todo, de todo?

-De todo.

-¿Y tú ya la has probado?

-Ni aunque me paguen.

17:23. Alba también trabaja en el hotel, y al llegar esta mañana se encontró a dos chicas desnudas durmiendo en la Zero, aunque a Samu no le cuadra, porque a quienes había hecho el check-in fueron a un chico y una chica venezolanos, y así figura en el registro.

La Zero Suite no tiene puerta, al menos a simple vista. Se entra por un acceso secreto por los baños de la piscina, y no tardo en saber por qué. Por el camino le rezo al Gran Hermano de Orwell: "Despiertos o dormidos, trabajando o comiendo, en casa o en la calle, en el baño o en la cama, no había escape. Nada era del individuo a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo".

17:31. En la estancia te recibe un perchero a la derecha y una puerta a la izquierda que conduce a un baño, donde se puede hacer lo único privado. El resto de la Zero Suite es una inmensa cristalera con vistas a todos los puntos desde los que ser visto: la recepción, un sofá circular, la cafetería donde se sirven los desayunos, estanterías con libros de arte, un cuadro de un señor con tetas, gorro de marinero, medias de rejilla y tacones que está tumbado en un sofá, y que forma parte de la exposición itinerante de la artista pop zaragozana Pezones Revueltos. También veo la puerta de entrada al baño de la piscina, y la de la calle, además de la misma calle. A lo lejos, algunas atracciones del Florida Park, una pista de karts que parece abandonada; y la acera, en la que a primeras horas de tarde, y a más de 40 grados, circula la nueva temporada del viejo hooligan de San Antonio, ahora paseando sin camiseta carritos de bebé.

17:35. Recibo a los primeros clientes que me hacen fotos, aunque lo primero que hacen es leer lo que pone una pegatina en mi cristalera. Dónde se supone que debía poner mi especie en latín, mi dieta, hábitats en los que pueden encontrarme, longitud máxima de un ejemplar adulto y crías al año, pone en inglés: "Zero Suite. WTF is this? (¿Qué leches es esto?) Un proyecto de arte del hotel. No somos un simple contenedor, creemos en el arte, somos activistas. Puedes dormir aquí gratis, una noche máximo, como experiencia. Haz tu solicitud en nuestra web o por e-mail a paradiso@concepthotelgroup.es. Aquí tú eres la pieza de arte. Sí, todo parece increíble aquí".

En el cabecero leo la palabra "You", y empiezo a preguntarme si un chimpancé en un Zoo se siente tan poco interesante como yo. Sobre la mesa han dejado un cubo de Rubik, por si quiero exhibir algunas de mis habilidades, pero cómo no practico saco lo mejor de mí, el portátil, para que los bañistas de la piscina y los clientes que entran y salen puedan contemplar qué partes me hurgo o me rasco cuando escribo, como en cualquier oficina.

17:40. Llega José, el director, que me trae un plato de fruta para que los clientes puedan ver cómo me alimento. "No sabes la suerte que has tenido, has entrado porque hubo una anulación", me informa.

17:43. Llega Diego Calvo, CEO y cofundador de la marca Concept Hotels, que no sólo inventa habitaciones transparentes, también tiene un hotel en la isla con capilla, por si te quieres casar, y otro con un Cadillac convertido en jacuzzi: "Cada uno tiene que tener una idea rompedora, algo que el cliente siempre recuerde, algo que contar (... ) Como el concepto de este hotel es el arte, pensamos en tener una obra artística en el lobby pero que tuviera vida (...) Un pequeño gran hermano".

La idea convirtió el hotel en el más mediático de 2018 sin que el Grupo tuviera siquiera departamento de prensa: "Al que está entrando con las maletas le sorprende mucho, y hay muchas risas a la una o dos de la mañana, ya lo verás, pero la gente es bastante respetuosa, aunque te reconozco que sí que se ha dado alguna situación, digamos... picante, pero es inevitable".

Diego me cuenta que hace poco vino Mark Mahoney, el tatuador de los Beckham, Johnny Depp, Brad Pitt, Rihanna o Lady Gaga y se pasó una semana tatuando gente en la Zero Room. Como la película favorita de Diego es True Romance (Amor a quemarropa), pidió a Mahoney que le hiciera el mismo tatuaje que le hace en la peli a Patricia Arquette.

La mitad de la clientela del Paradise y de la Zero es inglesa, explica Diego, luego está la española, hay algo de francés, de americano, de asiático, e incluso viene "gente local de la isla para experimentarlo". El CEO del Grupo quiso pasar en ella la primera noche, nada más abrir el hotel: "Es curioso, tienes que hacer un poco de edredoning para tener tu privacidad, pero es una experiencia".

18:30. Entro por curiosidad en la web del hotel. Si quisiera dormir en una habitación convencional habría tenido que pagar por esta misma noche 384 euros. Samu me cuenta que más de uno, tras reservar la Zero, ha pagado el cambio: "Ven la habitación y se acojonan".

18:32. Tres chicas orientales entran al baño de la piscina en bañador y salen vestidas de fiesta. Un tipo con una camiseta de Sterling sube cargado de botellas de agua a la habitación. Dos abuelas inglesas se acercan y se paran a leer el cartel. Cuando acaban me miran, se ríen, me saludan con la mano y yo les devuelvo el saludo. Después se sienta en el sofá de la recepción con vistas a mí. Pienso en qué haría Copito de Nieve en mi lugar. Dos chicas llegan de la playa, me señalan con el dedo y también se ríen. Así todo el rato. Ya sólo me quedan 12 horas y media para que sirvan el desayuno.

19:10. Baja el sol y empiezo a ver más gente por la acera. Desde ella se me ve como en el Barrio Rojo de Amsterdam o el escaparate de una tienda. La gente me señala y los más atrevidos se acercan hasta las puertas correderas para verme de cerca.

19:29. Dos chicas británicas salen en ropa de fiesta y me hacen fotos. Hubo un tiempo en el que te las podías imaginar este invierno en una reunión en Bristol, o en algún otro lugar frío y lluvioso enseñando las fotos de este verano, con la del tipo que dormía dentro de una pecera, y descojonándose, pero lo más probable es que antes de salir por la puerta mi cara ya esté colgada en todas sus redes sociales.

20:01. Un padre y una madre con dos niños de unos tres o cuatro años. Se acercan al cristal y el padre les explica en inglés que soy un señor dentro de una habitación. Ellos me miran interesadísimos. Les saludo con la mano pero siento la tentación de rugir y arañar el cristal.

20:20. Un grupo de unos 20 hooligans mansísimos se acercan al cristal mientras comen helados de frutas en tarrinas sin mancharse ni nada. Parecen razonar el plan para esta noche. Como están pegados al cristal y no me hacen ni caso siento que soy yo el que está invadiendo su privacidad, pero no puedo alejarme. Al final uno me saluda con la mano como por compasión, o como si fuera lo menos llamativo que ha visto en todo el día.

21:00. Hace 40 minutos que no intereso a nadie. El claqué de las chanclas va dejando paso al martilleo de tacones en el hall. Me como unos arándanos, exhibo mis nulas habilidades para resolver el cubo de Rubik y me pongo un pijama para dejar más claras mis intenciones.

21:06. Un grupo de chicas me hace fotos tratando de esconderse tras una columna.

21:57. Aumenta el flujo de turistas que salen de fiesta, enrojecidos y abrillantados en crema hidratante. Se arma en el hall una cola para pillar taxis.

22:00. Todas las habitaciones tienen una consola y se escucha venir música de alguna de ellas. Al poco se apaga. Luego se escuchan risas y tacones, y aparece un grupo de chicas que salen a pedir un taxi. Se despiden como dándome las buenas noches.

23:00. Me meto en la cama y justo me doy cuenta de que todos los vértices de las cristaleras están iluminados con luces de neón, y que no se apagan.

23:30. Una rubia vestida como una burbuja de Freixenet, y armada con un bolso de pedrería del tamaño de un paquete de tabaco, entra al baño de la piscina y no me saluda ni me hace fotos. De hecho ni me mira, como me pasaría si no nos separara un cristal. Al poco sale como entró. Muy mal se le tiene que dar la noche para que me mire a la vuelta.

23:31. Aparecen otras cuatro chicas que salen de fiesta. La clientela femenina supera con creces a la masculina. Una finge que le hace fotos a la otra pero para hacérmela a mí. Les muestro que me doy cuenta y se ríen. Entonces se sientan enfrente. Una de ellas parece que ha bebido demasiado en la habitación, y acaba tumbada en el sofá. Sus tres amigas se ríen y luego se ponen a hablar con un chico, y piden un taxi en recepción. Como no llega hacen una llamada en directo a su país para enseñarme. La chica borracha se rompe el top como en una boda gitana y se queda en tetas, camina hasta una columna y apoya la cabeza como para no caerse. Las amigas siguen hablando como si no le pasara nada, mientras una trata de atarle el top por detrás como puede, o como si fuera un mínimo inconveniente.

23:36. Deciden sacar a la chica a la terraza de la piscina, para que le dé el aire mientras llega el taxi. Al rato una pide que anulen el taxi y vuelven todas a las habitaciones, por fin alguien pone algo de cordura.

23:48. Vuelven a bajar las cuatro. La borracha lleva otro top pero se sienta al llegar a las escaleras de la recepción y pone la cabeza entre las rodillas. No sé cómo las amigas la meten igual en un taxi.

23:52. Un tipo se acerca a la cristalera y se hace un video selfie en el que me da un beso de buenas noches en la cama.

0:02. La noche se solapa. Mientras algunos regresan otros todavía no han salido.

0:35. Una madre de fuera del hotel se acerca con cuatro niños hasta la puerta de recepción, a los que parece explicar que soy un señor que está intentando dormir. No sé cómo pero logro hacerme una especie de iglú en la cabeza con dos almohadas y dos cojines. No sé cómo pero me duermo.

XX:XX. En algún momento de la noche voces femeninas en ingles gritan algo que no logro traducir y dan golpes con los nudillos en el cristal. Si eras la chica del vestido de burbuja, que sepas que no tenía fuerzas ni para mirar.

4:45. Me levanto al baño, que uno ya tiene una edad. No hay nadie en la recepción. Vuelvo a hacerme el iglú craneal, escucho grupos con voces masculinas que vuelven entre gritos, risas y carreras, intuyo que son otra vez los hooligans mansos metiendo a los bravos en el redil. Me duermo otra vez.

8:30. Me despierta un traqueteo de tazas y platos que viajan en un carrito que salta con las baldosas del suelo, rumbo a la cafetería en la que se sirve el desayuno. Es de día y no hay nadie en recepción. Cuatro chicas de un país del Este de Europa hacen el check out y se van a desayunar. También una pareja con dos niños que se prepara para irse a Formentera. Una de las chicas del Este se cabrea con sus amigas, agarra el bolso y abandona el desayuno diciendo cosas que no entiendo. Las otras discuten cosas que no entiendo. Recojo la habitación y me uno a todos en la piscina con cierta sensación de despresurización, de reentrada en la atmósfera, y empiezo a reproducir a la vida ordinaria que se volvía extraordinaria tras un cristal, recuperando el superpoder de la invisibilidad a la vista de todos.

Etiquetas:


jueves, abril 09, 2026

 

The wild conspiracy theories about the world’s most famous attractions

(An article by Ellys Woodhouse on Daily Telegraph on 15th August 2025)   

From the Chicago Bean man to alien-powered pyramids, well-known monuments have long been at the centre of peculiar speculation.

The news that a Chicago city councillor has been forced to deny that there is a man trapped inside the “Chicago Bean”, one of the city’s best known tourist attractions, follows in a long tradition of well-known sites becoming shrouded in conspiracy theories.

Earlier this month protestors gathered at Millennium Park demanding the release of the so-called “man in the bean” while claiming that artist Anish Kapoor kidnapped a baby in 2004 and sealed him inside Cloud Gate (the sculpture’s official name).

The theory quickly moved from obscure Reddit threads to an Instagram account with more than 35,000 followers.

When it comes to the planet’s tourism hotspots, peculiar theories abound, from Parisian landmarks secretly exerting mind control over the local population to hidden rooms housing some of America’s biggest secrets.

The Statue of Liberty is a UFO pick-up point

A slew of dystopic movies has trained us to expect alien motherships hovering over New York, so it’s hardly surprising that Lady Liberty has ended up tangled in her fair share of intergalactic rumours.

Grainy footage regularly resurfaces online showing a mysterious flying object buzzing around her crown. Non-conspiracists label it a weather balloon, a drone or even a wayward military aircraft.

However in 2018, artist Joseph Reginella added his own twist. Known for planting fictitious public memorials across New York, Reginella erected a plaque at Battery Park commemorating a supposed 1977 “harbour tragedy” in which all six crew members of a tugboat vanished while investigating “what appeared to be a private aircraft crash” in New York Harbour. It was, of course, completely fabricated.

The Eiffel Tower is a secret Tesla antenna

The most prominent theory that surrounds Gustav Eiffel’s iron-clad behemoth originates from the tower’s own origins. It was supposed to be temporary, but instead of dismantling it after the Exposition Universelle of 1889, better known in English as the 1889 Paris Exposition, the city gave its new landmark over to science and by 1903, it was doubling as a military radio antenna.

Legend has it that Nikola Tesla met Gustave Eiffel at the 1889 Paris Exposition, sharing his vision for wireless energy. The tower’s height, steel frame and later role in long-distance communication fits neatly into the theory that it was secretly part of Tesla’s abandoned Wardenclyffe network – a planned global system of 30 towers transmitting free energy.

The official line? Eiffel never worked with Tesla, and the tower’s radio use was purely military. The conspiracy line? Powerful interests killed Tesla’s free-energy dream before it could threaten the business of selling electricity.

There is a mysterious room behind Mount Rushmore

When sculptor Gutzon Borglum envisioned Mount Rushmore in the 1920s, it wasn’t intended just to be four presidential heads staring out over the South Dakota plains.

His original plan included an 800ft staircase leading to a grand “Hall of Records”, a cavern lined with bronze and glass cabinets, historic artefacts and inscriptions explaining America’s story. Sadly cuts to his government funding meant he had to stick to the faces. The unfinished chamber was sealed behind a 1,200-lb granite slab, and officials insist there’s nothing in there.

Of course, for conspiracy theorists, that’s exactly what you’d say if you were hiding something. Depending on who you choose to believe, the room in fact contains lost Civil War cannons, almost a billion dollars of gold coins rescued from an early 1910s shipwreck, the original atomic bomb plans or (the old conspiracy classic) a direct tunnel to the Hollow Earth.

Stonehenge was built by aliens (or giants)

It’s a ring of enormous stones in the middle of an English field and nobody quite knows why it’s there. Archaeologists say it was built around 5,000 years ago as some kind of ceremonial or astronomical site. However, other theorists disagree.

Apparently Stonehenge was either a giant healing machine, a landing pad for extraterrestrials or an ancient portal used by druids to zip between dimensions. The perfect alignment of the stones with the summer and winter solstice only fuels the “alien tech” crowd, who insist no Bronze Age human could drag 25-ton slabs without some help from space. English Heritage maintains it was all good old-fashioned Neolithic muscle.

The pyramids of Giza are high-energy transmitters

If you wanted to hide evidence of alien contact, you probably wouldn’t put it in the middle of the Sahara in a structure taller than a 40-story building. Yet here we are.

The pyramids of Giza have spent 4,500 years inspiring awe, tourism and theories that insist they’re actually high-voltage energy transmitters left behind by extraterrestrial contractors.

Their perfect geometry, astronomical alignments and the mystery of how millions of stone blocks were hauled into place have spawned theories ranging from “time machines” to “GPS markers for starships”. Some believers say the blocks were moulded, not quarried – ancient 3D printing, if you will. Egypt’s official story is less cinematic: human sweat, copper tools and a lot of rope did the job.

Etiquetas:


viernes, abril 03, 2026

 

Pagan a un artista 74.000 euros y este presenta dos lienzos en blanco

(Un texto de Carlota Bisbe en La Vanguardia del 

Las dos obras llevan por título “Coge el dinero y corre” y simboliza la diferencia de salarios entre un danés y un austriaco.

Marcel Duchamp fue el pionero del arte conceptual cuando arrasó en todo el mundo vendiendo sus propias heces en latas tituladas ‘Mierda de Artista’ por un valor incalculable. Desde entonces, la línea entre obra de arte y tomadura de pelo es cada vez más fina. 

El debate entre lo que es arte y lo que no lleva años sobre la mesa, pero ahora el artista Jens Haanning lo ha llevado a otro nivel con la polémica de su última obra de arte que podría terminar en los tribunales por un delito de estafa.

El Museo de Arte Contemporáneo Kunsten de Aalborg, Dinamarca, le encargó dos obras de arte a Haanning por las que pidió 550.000 coronas danesas, casi 74.000 euros. El museo quería que el artista recreara una obra anterior suya que reflejaba la diferencia del salario medio anual entre Dinamarca y Austria.

Sin embargo, el dinero no era para él, sino para hacer una obra que consistía en dos cuadros de cristal llenos de billetes, que formarían parte de una exposición con 22 piezas de artistas que cuestionan el papel del individuo en el mercado laboral actual. Una vez acabada la exposición, el artista tenía pactado devolver el dinero al museo.

La sorpresa fue cuando al abrir la caja enviada por el artista, el Museo de Arte Contemporáneo Kunsten se encontró con dos lienzos totalmente en blanco junto a un cartel que contenía el irónico título: “Coge el dinero y corre”. Ante la indignación del museo, Haaning ha declarado a los medios locales que la verdadera obra de arte era “coger su dinero”. 

La jugarreta podría salirle muy cara al artista si no devuelve el dinero antes de que termine la exposición el 14 de enero. El director de la galería, Lasse Anderson, ha asegurado que si no lo devuelven tomarán acciones legales contra él. 

Por su parte, el artista lo tiene claro, no reculará en ningún momento ya que considera que ha cumplido con los términos que le pedían y por tanto los 74.000 euros entregados son el pago por la obra que ha realizado. 

 

Etiquetas:


This page is powered by Blogger. Isn't yours?