(Un texto leído en la revista Muy Interesante de agosto de
2012)
La Red y la información que encontramos en ella se ha
convertido en un hiperespacio virtual. Algunas herramientas permiten comprobar
cómo ha cambiado.
El Internet Archive,
sitio web creado por el ingeniero millonario Brewster Kahle, hace una
reproducción diaria de toda la Red desde 1996. Lo llamativo no es, sin embargo,
lo titánico del proyecto. Para que nos hagamos una idea: el primer índice de
Google, en 1998, registró 26 millones de páginas; este verano, el rastreo de esta
misma firma o el de Bing y Yahoo Search revela más de 8.000 millones.
En mi opinión, es más interesante la idea de que cada día de
internet se considere una especie de publicación conjunta. En ese sentido, todo
su material sería compatible con el famoso lema del New York Times: "Todas las noticias aptas para ser
publicadas". El concepto es fundamentalmente anterior a la Red y, para
tener sentido, necesita que esta sea algo que no es: un periódico.
"Internet es el medio de nuestro tiempo", asegura The Internet Memory Foundation, pero,
aunque haya revolucionado nuestra manera de contarnos las cosas, es mucho más
que un medio de comunicación.
En los últimos años hemos visto cómo se han ido
desarticulando todas las metáforas que acompañaban a aquella afiliación falsa,
como la que afirma que la información viaja
por la Red. Hoy, esta ocupa algún lugar de la galaxia inteligible lo que
denominados la nube, donde no existen la enfermedad ni la vejez. En realidad,
somos nosotros los que viajamos a ella con nuestros dispositivos, claves,
suscripciones y plataformas. Conexión mediante, el periplo es instantáneo, y no
nos reporta más satisfacción que mirar los resultados de un crucigrama en lugar
de resolverlo. Este concepto sí es decididamente posinternet y tiene que ver
con lo que nos pasa cuando no nos acordamos de cómo se llama un actor: echamos
mano del navegador o nos rendimos de antemano.
Brewster Kahle no hizo pública la memoria de internet hasta
tener preparada su propia máquina del tiempo, en 2001. La Wayback Machine, un
Delorean de la Red, debería llevarnos a cualquier lugar del pasado de cualquier
página que haya existido jamás en el mundo de ceros y unos. El otro día
descubrí que algunos de sus servidores están caídos, lo que deja grandes
lagunas en medio de esa galaxia. Me pregunto si a internet le pasará pronto
algo que nos suele ocurrir a nosotros, que recordamos nuestra infancia con
ferocidad no justificada, pero olvidamos lo que merendamos ayer.
Etiquetas: Enlaces, Ordenador: aplicaciones y programas
(Un texto de Molly Antigone Hall en el suplemento dominical de El Periódico de Aragón del 11 de agosto de 2019)
Buscar
amigos nos puede hacer sentir tan vulnerables como buscar pareja (“¿y
si no están interesados?”), pero todo es más fácil cuando se sabe que al
otro le gusta lo mismo. Así es en las aplicaciones creadas para hacer
amigos. Aunque todavía hay cierto estigma sobre las relaciones nacidas
en internet, sean románticas o de amistad, no debería ser así; el mundo
virtual también puede ser real. Y si bien las redes sociales no pueden
sustituir el cara a cara, permiten conexiones igualmente estrechas. De
la misma forma que usamos las redes para fortalecer relaciones
existentes, aplicaciones como estas pueden ayudar a forjar nuevas
amistades. Eso sí, pese a no ser para ligar, se pueden colar usuarios
con tal fin.
Amino
Ayuda a encontrar gente con los mismos intereses, con comunidades para amantes desde Marvel hasta el maquillaje.
iOS y Android • gratuita • castellano y ocho idiomas más.
Meetup
Se trata de una plataforma para encontrar actos y reuniones
de lo que guste a uno: meditación, cenas, manualidades, intercambios de
idiomas o caminatas en la montaña. Ha sido descargada más de 10 millones
de veces.
iOS, Android y
ordenador • gratuita, aunque los organizadores pueden cobrar a los
usuarios que asistan a su evento •Más de 10 idiomas, incluido el
castellano.
Patook
Esta red social es estrictamente para relaciones de amistad y
usa algoritmos para evitar que los usuarios liguen. Permite crear un
perfil a través de cuestionarios para relacionarse con amigos
potenciales y se puede ajustar lo que se busca para valorar rasgos
específicos: perfecto si busca un amigo que baile flamenco o una
compañera que hable portugués.
iOS, Android y ordenador • gratuita • ocho idiomas, incluyendo castellano.
Next door
Next door (‘la puerta de al lado’ en inglés) es una red
social privada para el barrio, que se puede usar para conocer a los
vecinos, organizar acontecimientos, compartir recomendaciones o incluso
encontrar un paseador de perro.
iOS, Android y ordenador • gratuita • en castellano, catalán y ocho idiomas más.
Timpik
Timpik es ideal para los deportistas, ya que ayuda a
encontrar partidos y compañeros con los que jugar al fútbol, pádel o
incluso al ajedrez. Fue creada por programadores españoles.
iOS, Android y ordenador • gratuita • en castellano y cuatro idiomas más.
Etiquetas: Enlaces, Ordenador: aplicaciones y programas
(Un texto leído en el XLSemanal del 18 de mayo de 2008)
Para proteger las memorias USB, hay programas que facilitan
la encriptación de los documentos. Véase Remora, un software gratuito (en
inglés, www.richskills.com), o los dispositivos que vienen ya preparados como
Data Traveler Secure (wwwkingston.com), […].
Etiquetas: Ordenador: aplicaciones y programas
Si wetransfer admite hasta 2GB, plustransfer admite ¡hasta 5GB!
(Y si se quiere convertir el documento en pdf previamente, smallpdf.com o ilovepdf.com)
Etiquetas: Enlaces, Ordenador: aplicaciones y programas
(Un artículo de Lola Marquez en la revista Mujer de Hoy del
28 de mayo de 2011)
Lo usamos para casi todo: para comprar, para realizar gestiones
administrativas y bancarias, para trabajar y hasta para disfrutar del ocio. Es
una herramienta rápida y eficaz, que ha mejorado nuestra calidad de vida, que ahorra
tiempo y dificultades, pero que ha llegado acompañada de nuevos riesgos. Los expertos lo tienen claro: ante el universo
de internet hay que actuar con precaución y mucho sentido común. Pero
ten en cuenta que la gran mayoría de los problemas de seguridad en la Red están
causados por errores humanos, y muchos los podrás evitarlos siguiendo los
consejos que te indicamos. Difruta de todas sus posibilidades sin miedo.
PROTÉGETE, PROTÉGELO
El ordenador es tu enlace con la Red, por eso siempre debe estar bien
protegido. Desde la Oficina de Seguridad del Internauta (www.osi.es)
recomiendan:
Actualizaciones de software. Ten
el sistema siempre a la última para tapar posibles agujeros en la seguridad.
Ponlo al día con las actualizaciones automáticas, tanto del sistema operativo
como del navegador, y ten en cuenta que algunos se actualizan por defecto. Son
gratis y fáciles de instalar. Si quieres saber el nivel de actualización de tu
equipo, entra en www.secunia.com/vulnerability_scanning/online.
Utiliza distintas cuentas de usuario,
dependiendo del uso que hagas del ordenador (trabajo, ocio...), y muy
especialmente si se trata de un ordenador compartido.
Instala un antivirus.
De escritorio. No es
necesario que esté conectado a internet para que funcione y suelen contar con
la opción de actualizarse automáticamente. Son gratis, aunque hay versiones más
completas, que son de pago. AVG, Panda Security o Sophos (para Macintosh), son
tres de los más usados.
En línea. Como Bitdefender
o Panda, que instalan un fichero y escanean el sistema. Puedes usar varios para
obtener mayor seguridad.
Otras opciones. Hay vacunas
para dispositivos como discos duros, “pendrives” o Mp3; cortafuegos, que controlan
las conexiones entre internet y tu ordenador, o programas antispam, que trasladan
el correo que consideran basura a la carpeta de “Spam”.
Analizadores de URL. Como
el URLVoid, que resultan muy prácticos y examinan las páginas que queremos
visitar para ver si son de confianza. Pueden bloquear el acceso a páginas que contengan
virus. Emplean un código de color en la barra de herramientas: el verde indica
que se trata de una página segura y el rojo, que no se debe entrar en ella.
Tienes muchos gratuitos en
http://www.osi.es/Protegete/Protege_tu_PC/Utiles_Gratuitos/.
Normas para navegar seguro
En primer lugar, verifica la legitimidad del
sitio web al que te has conectado. Asegúrate de que pertenece a
la empresa que buscas y verifica el nombre, ya que los estafadores crean
direcciones casi idénticas. Además, y muy importante,
comprueba que en la barra de direcciones aparece “https”, conexión segura, y no
“http”, si es así desconfía.
No utilices equipos públicos para realizar tus
compras. Y en todos los casos, cierra tu sesión al
terminar. En el caso de las descargas, no te olvides de verificar la extensión
del archivo que vas a descargar. Es decir, que el tipo de archivo (documento de
Word -.doc- o imagen –.jpg-) es el que querías “bajarte”.
Y para realizar trámites administrativos en la
Agencia Tributaria, algunas universidades y tu
ayuntamiento, resulta muy práctica la firma electrónica, ya que garantiza
legalmente la identidad de una persona, por lo que ganas en tiempo y comodidad.
Contraseña segura
Las contraseñas son como las llaves de tu casa.
Por lo tanto, no uses la misma para distintos servicios, ya que al descifrarla
podría abrir todas las puertas de tu vivienda. Cámbialas regularmente
(recomendable una vez al mes) y no se las des a nadie. Partimos de la base de
que todas las contraseñas se pueden averiguar mediante un programa informático
que va probando combinaciones hasta que da con la buena. Por eso es
recomendable cambiarla cada cierto tiempo.
Ten en cuenta también que,
cuanto más largas sean, más tardará un programa en averiguarlas. Si no sabes
cuál poner, piensa que una buena contraseña debe tener números y letras, contar
con alguna mayúscula y tener signos. Además, nunca debe ser inferior a siete
dígitos. No
debe tener información personal fácil de descubrir (el
nombre de los hijos, los cumpleaños, etc.). Comprueba si es segura en
www.password.es/comprobador.
Y, si te olvidas de alguna de ellas,
pincha en www.passpack.com/en/home/, donde puedes almacenar hasta 100
contraseñas de forma totalmente gratuita. Cambia también la de la WiFi en casa.
Las compañías telefónicas suelen dejar una contraseña en base a un patrón, por
lo que es bastante sencillo que alguien, utilizando un simple programa para
reventar claves, no tarde más de cinco minutos en averiguarlas.
El mayor problema no es que consuma gratis tu
conexión a internet, sino que pueda estar cometiendo
delitos con ella, por lo que, si no demuestras lo contrario, tú serás el único
responsable. Si no sabes cómo cambiar la clave que te ha dado la compañía que te
da acceso a internet, su servicio de atención al cliente te indicará los pasos
que debes seguir. Y, si vas a estar unos días
fuera de casa, desconecta siempre la WiFi.
Tus enemigos los virus
Estos “bichos” informáticos no solo pueden dejar moribundo tu disco duro,
también conseguir tus datos bancarios o de tarjeta y usurpar tu identidad y de
paso tu dinero.
Cómo se produce la infección.
Bien al visitar páginas, que aprovechan las grietas de seguridad de tu sistema;
bien al abrir ficheros que te llegan directamente a tu correo electrónico o
sistema de mensajería instantánea; o bien usando un puerto USB infectado.
Falsas páginas web. Antes de
realizar cualquier trámite o gestión, asegúrate de quién está
detrás. Algunas páginas ofrecen servicios inexistentes y buscan tu dinero o los
datos de tu tarjeta de crédito, mientras que otras suplantan páginas oficiales
en busca de información. Se suele acceder a estas últimas a
través de accesos directos, o banners, que hay en otras páginas que imitan la
publicidad. A ellas puedes acceder libremente mientras navegas o ser objeto de
“phishing”, que consiste en remitirte un correo electrónico, un SMS o una
llamada telefónica, que parece enviado por una entidad verificada, pero que en
realidad contiene un enlace a una página falsa.
Pistas para descubrir al “topo”.
Las entidades financieras, los comercios electrónicos o las administraciones
públicas nunca te van a solicitar tus datos de acceso o el pago mediante correo
electrónico o un SMS. En el caso de que haya problemas con tu clave de acceso,
te pedirán que entres en su web y la cambies, o te enviarán una nueva.
Para que desveles tus datos, las web falsas recurren a
ofrecer artículos nuevos, premios, regalos o señalan la existencia de problemas
técnicos. Revisa la ortografía, ya que al se traducciones
simultáneas, suelen tener errores.
Tus compras, al alcance de la mano
Las claves del buen comprador on line, según el Centro Europeo del Consumidor en España.
1 Usa el sentido común. Busca,
compara y desconfía de las supergangas.
2 Conoce la empresa donde
vas a comprar. Comprueba que tiene dirección física y un número de teléfono fijo;
son dos buenos indicadores.
3 Verifica si es un sitio seguro.
Es así si aparece en la barra de direcciones “https” o al pie de página un
candado.
4 Vigila las condiciones de la compra.
Ojo con las devoluciones, plazos de entrega y tasas; pueden darte desagradables
sorpresas.
5 Infórmate de la política de
privacidad del sitio.
6 No des más información que la precisa.
7 Conserva las copias del justificante de
la compra. Normalmente te la envían una vez realizada la operación. Podrás
reclamar o hacer el seguimiento de tu pedido.
Y a la hora de pagar...
Evita los cargos en cuenta corriente, la tarjeta de débito y el envío de
cheques, ya que te dejan más vulnerable frente al fraude. Y, a ser posible, usa
siempre la misma tarjeta, ya que será más fácil seguir las transacciones. Lo ideal es pagar siempre contra reembolso.
Si no contemplan esta opción, hazlo con tarjeta de crédito, bien
de manera tradicional, bien a través de un TPV (Terminal Punto de Venta), una
especie de cajero virtual. El TPV, que poseen un gran número de comercios
electrónicos, resulta muy seguro, ya que tus datos van directamente al banco. Otra forma segura de pago on line, en
la que tampoco se envían los datos al vendedor, es a través de Pay Pal, un servicio gratuito en el que, tras
registrarte, puedes comprar o enviar dinero fácilmente y de forma fiable.
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